El Bicentenario patrio encuentra a Chile como una nación que participa activamente en las principales políticas económicas de un mundo globalizado. Su política exterior esta orientada a contribuir al desarrollo nacional, por la vía de buscar oportunidades en todos los continentes.
Así como los precursores de nuestra nacionalidad realizaron una trabajo unitario con los demás independentistas americanos, hoy nuestro propósito es la generación de iniciativas de integración regional, de manera de -igual que antes- mejorar las condiciones de vida de los habitantes de nuestro países. Esto a través de iniciativas intrarregionales , pero al mismo tiempo con el propósito de enfrentar los desafíos de la globalización.
Nuestra convición es que ello es posible, por cuanto compartimos una comunidad de valores, entre los que destacan la promoción y defensa de la democracia y los derechos humanos, el crecimiento económico con equidad y protección del medioambiente, la igualdad de oportunidades, la paz y seguridad, y el desarrollo social cultural de nuestros pueblos.
Al mismo tiempo, consideramos que este afán es imprescindible, por cuanto el mundo de hoy no permite los caminos propios como vía para el desarrollo humano. De allí es que hemos insistido en que América Latina y el Caribe tienen todo para actuar como una sola voz, sin prejuicio del respeto de nuestra diversidad.
El gran horizonte de Chile al cumplir su bicentenario es dar un nuevo paso al desarrollo, de manera que todos sus hombres y mujeres puedan satisfacer sus aspiraciones. Este objetivo lo queremos lograr en comunidad con nuestra región.
La revista Cuerpo Diplomático ha acompañado la trayectoria de nuestras relaciones internacionales. Nosotros, asimismo, hemos sido testigos de su evolución. Esperamos que esta nueva etapa sea exitosa y pueda compartir buenas noticias con sus lectores.
Mariano Fernández Amunátegui
Ministro de Relaciones Exteriores de Chile