Por más de 111 años, Chile y Japón han compartido una relación de amistad y cooperación, y sobre esa base se están tratando de desarrollar nuevas relaciones en diversas áreas a nivel económico, social y político, con miras a establecer una asociación estratégica, tal como los dos gobiernos lo acordaron durante la visita oficial de la Presidenta Michelle Bachelet a Japón en 2007. Así lo entiende el
embajador Wataru Hayashi, de profesión abogado, quien desde hace dos años encabeza la representación diplomática acreditada en Chile.
"Es importante consolidar aún más este puente de confianza que nos mantiene unidos", dice. En este sentido destaca la filosofía política de "fraternidad" del Primer Ministro Hatoyama, quien asumió en septiembre, que la aplica también en las relaciones entre Chile y Japón, fomentando el intercambio y unión entre los dos pueblos. "Espero que a través de la adopción de la norma japonesa de televisión digital, los chilenos aumenten su interés por la tecnología de mi país y que ello derive en la profundización de las relaciones bilaterales en materias científicas y tecnológicas, incluyendo asuntos del medioambiente, energía y otros ámbitos'', agrega.
Japón será en 2010 anfitrión de las reuniones APEC, "lo que nos ofrecerá la oportunidad de recibir las visitas de las máximas autoridades del siguiente gobierno, como el Presidente y los ministros. Espero que estas oportunidades también sean de gran provecho en el contexto de las relaciones bilaterales'', comenta.
A pesar de las diferencias sociales y culturales, Chile y Japón tienen muchos valores en común como la democracia y la economía libre, sostiene. Y con el ingreso de Chile a la OCDE , que se contempla para pronto, "tendremos otro elemento en común", añade el embajador
-Cuál es su balance del TLC firmado hace dos años. ¿Se puede ampliar dicho tratado a otras áreas?
- El Acuerdo de Asociación Económica entre Chile y Japón (TLC) contribuye ampliamente a que las relaciones económicas bilaterales tengan aún más desarrollo. Especialmente, para mi país tiene relevancia en el aumento de la exportación de productos industriales, como automóviles, aparatos eléctricos y electrónicos y en la importación de recursos minerales, principalmente de cobre. Para Chile significaría un efecto positivo en materias como agricultura y pesca,
con la posibilidad de que sea una plataforma para el intento de Japón de avanzar económicamente hacia el continente sudamericano.
Aumenta el intercambio
Durante el primer año de entrada en vigencia del TLC, las importaciones chilenas desde Japón aumentaron en 95%, mientras las exportaciones subieron 3%. "Hablando de la inversión japonesa hacia Chile, hemos observado más de 10 veces de crecimiento entre 2007 y 2008: de 32 millones de dólares a 386 millones. Por ejemplo, algunas compañías japonesas están llevando a cabo inversiones a gran escala en la minería del cobre'', comenta el diplomático.
Además, como una tendencia post TLC, hay interés en estudiar un posible convenio para evitar la doble tributación, como una área que no cubre el Tratado. "Deseo que este acuerdo vaya estrechando los lazos entre nosotros en varios aspectos'', añade.
-¿Existe algún programa de intercambio de profesionales en áreas como las comunicaciones y tecnología audiovisual?
-Existen varios programas que cubren muchas áreas. Estos cursos de entrenamiento permiten a los técnicos chilenos estudiar en nuestro país con una beca y también hay otro de envío de expertos japoneses en varias áreas, que ofrece JICA. La cobertura no se limita a comunicaciones y tecnología sino que también abarca medicina, educación, promoción de la agricultura, silvicultura y pesca. Últimamente se han agregado mejoras en comercio exterior o inversión, tales como productividad, seguridad alimenticia, desarrollo rural y de protección medioambiental (ahorro de energía, transporte urbano y medidas para el cambio climático).
-Durante la Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático, Japón propuso reducir sus emisiones contaminantes en 25% para 2020. Además, su gobierno está dispuesto a aportar asistencia financiera y técnica a países en desarrollo. ¿Cómo se concretaría esa ayuda en Chile?
-Antes de que el Primer Ministro Hatoyama fijara la meta de reducción del 25% de CO2, establecimos la protección medioambiental como una las más altas prioridades en la política japonesa en materia de Asistencia Oficial para el Desarrollo. Por ello, en Chile estamos llevando a cabo proyectos que tratan sobre educación medioambiental, protección de la capa de ozono en la zona patagónica, entre otros, mediante el envío de voluntarios y expertos japoneses o brindando a los chilenos cursos de capacitación en Japón. Asimismo, queremos continuar realizando la cooperación técnica con Chile en el área medioambiental.
Iniciativa Hatoyama
El Primer Ministro japonés estableció lo que se conoce como la "Iniciativa Hatoyama" como una política de asistencia para países en vías de desarrollo. Al respecto, el embajador Wataru Hayashi dice: "Veo que en Chile, por la contaminación del aire de Santiago, que es una causa del calentamiento global, también tenemos demanda de esta cooperación, a través de la transferencia técnica. Considerando todo esto, quiero ir pensando cómo tendría que ser una cooperación en este contexto".
En 1999, el gobierno japonés empezó a aplicar en Chile el programa APC, el que hasta 2008 ha concretado 115 Proyectos Comunitarios de Seguridad Humana por un monto superior a los 7 millones de dólares. " Esto lo lleva a cabo directamente la embajada, con la mira de disminuir la brecha social mediante la construcción de aulas escolares, hospitales o donaciones de equipamiento, por dar algunos ejemplos. Ello se realiza a través de cooperación que se brinda a iniciativas de base de las municipalidades o a las ONGs que manejan proyectos de mejora de salud y ambiente educacional, entre otros'', explica el diplomático.
En los últimos tres años, y a pesar de la crisis, se han ejecutado 13 proyectos anuales.