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A través de la gastronomía de un país es posible apreciar sus costumbres y su historia, es así como podemos ver que la cocina en Chile ha variado según la época. En la Conquista , la alimentación de los distintos pueblos indígenas variaba según su actividad, ya fuera la agricultura, la caza o la pesca. Con la llegada de los españoles esto fue cambiando, trajeron distintos hábitos alimenticios y sus productos se fueron mezclando con los elementos nativos.
Al llegar 1800 entró otro tipo de cocina: la francesa, que a mediados de ese siglo llegó a ser la principal, y era imposible pensar en algún evento social en la que no estuviera presente. Al respecto, el chef Juan Meza, miembro de Les Toques Blanches, precisa que "desde los tiempos coloniales los grandes banquetes eran de la comida francesa; era la cocina madre de sus tiempos, porque venía de Europa".
Durante ese periodo, los platos típicos de Chile como el charquicán o el valdiviano sólo era posible comerlos en las casas y lo único chileno que se mantuvo fue la pastelería de los conventos.
La cocina chilena
En el siglo XX, en los años 70, un grupo de chefs se unió para hacer reflotar la cocina nacional. Poco a poco comenzaron a reaparecer ingredientes olvidados, como el merquén de la Araucanía , un tipo de ají ahumado con semillas de cilantro.
La aparición de los menús nacionales comenzó a crecer, y algunos productos que han existido desde siempre en nuestro país y que se mantuvieron ocultos por un largo periodo, han tomado fuerza. Patricio Arias, sons chef perteneciente a Les Toques Blanches afirma: "Era hora de que empezáramos a protegernos, a realzar nuestra cocina, nadie tiene problemas en colocar un piñón o cualquier producto que sea novedoso para que la gente lo pruebe", dice, a lo que Juan Meza agrega: "tenemos distintos tipos de peces y los campos nos entregan maravillas, tenemos cocinas bien marcadas".
Así, la gastronomía nacional ha vuelto para quedarse. En estos momentos nadie tiene problema en consumir ciertos platos típicos del país y ahora, a punto de que Chile cumpla 200 años de vida independiente, cada vez son más los restaurantes que se atreven a ofrecer una variada carta con alimentos nacionales.
Para celebrar el Bicentenario, Les Toque Blanches está preparando una cena que, a través de diferentes platos, irá recorriendo estos 200 años de historia. Por supuesto que se incluye una gran variedad de pasteles, de aquellos que se acostumbraban a preparar las monjas en los conventos. |